El programa de tutoría universitaria en el área de Chicago busca matricular más estudiantes triunfadores de escasos recursos en universidades selectivas

Por Nate Mickelberg, Medill Reports Chicago

Para el estudiante de tercer año de la escuela secundaria Patrick Zajac, Swarthmore y Bowdoin podrán ser los nombres de un cereal para el desayuno en vez de universidades de humanidades en el noreste.

“Nunca he escuchado sobre estas escuelas”, dijo el estudiante de último año de la escuela secundaria Maine East en Park Ridge. “Sabía muy bien sobre universidades como Northwestern, U of I, probablemente Stanford. Nunca había escuchado nada sobre estas universidades pequeñas”.

En general, buenos estudiantes de bajos recursos tales como Zajac no solicitan a universidades selectivas.  Un reciente estudio encontró que muchos de estos estudiantes no saben suficientemente sobre estas escuelas ni sobre el proceso, en general, de solicitud a universidades.

Un programa en el área de Chicago está trabajando para cambiar eso.

El programa Schuler Scholar es un programa privado de tutoría y becas que busca inscribir excelentes estudiantes de escasos recursos en universidades privadas selectivas del país. Zajac es uno de 49 estudiantes que participan en el programa en Maine East, el cual estableció una rama Schuler en 2010. La escuela secundaria en el suburbio noroeste es una de las ocho escuelas en el área de Chicago que se ha asociado con Schuler para identificar jóvenes que puedan beneficiarse de servicios académicos y de asesoría y que reúnan ciertos requisitos.

“Hay dos componentes necesarios para ser aceptados,” dijo  Karly Vance, asesor educativo de Schuler en Maine East. “Un requisito es que los estudiantes sean académicamente fuertes en los primeros años de la escuela secundaria (middle school). Ellos tienen que demostrar que tienen el potencial. Nosotros vamos entonces a las escuelas y buscamos estudiantes que tienen las notas y los promedios de exámenes estándares requeridos.”

Los estudiantes son invitados luego a aprender sobre el programa en una noche de familia, donde se les presenta el segundo requisito. Ellos deben ser de escasos recursos con poca representación en los campus universitarios y ser además los primeros en sus familias que van a una universidad en los EE.UU.

Si pasan a la siguiente ronda, los muchachos deben luego someter una solicitud formal acompañada de muestras de su escritura y recomendaciones de maestros antes de ser finalmente entrevistados por el personal de Schuler, un proceso agotador para la mayoría de estudiantes de octavo grado.

Si son aceptados, se convierten oficialmente en escolares Schuler y comienzan su primer año de trabajo individual con tutores llamados Entrenadores de los escolares Schuler, muchos de los cuales son graduados de universidades privadas y selectivas. Los entrenadores trabajan con el estudiante en matemáticas, lengua extranjera y comprensión de escritura dos o tres días a la semana en bloques de 20 minutos y una vez a la semana después de clases por 90 minutos.

Uno de los entrenadores en Maine East, Katie Russell, quien recientemente se graduó de Tufts University, una universidad privada fuera de Boston, dijo que el tiempo que los entrenadores gastan con sus escolares no se limita a ayudarles en la solución de problemas difíciles. Lo más importante es ponerlos en contacto con gente que ha experimentado el proceso de admisión y ha asistido a las universidades a las cuales ellos asistirán eventualmente. 

"Pienso que es sobre el hecho de abrirles los ojos a ciertas opciones desconocidas por ellos antes”, dijo Russell, quien actualmente trabaja individualmente con 13 estudiantes sobre la historia de Europa y EE.UU. y sobre técnicas de lectura.  “Ellos conocen las escuelas más grandes, DePaul, UIC.  Pienso que nuestra labor es simplemente ayudarles a ver.”

“Lo que es realmente magnífico sobre el ambiente es que la gente me pregunta, “¿Tufts, dónde está? Ah, está en Boston. Y luego hay muchas universidades en Boston.  Yo puedo hablarles sobre eso”.

Vance, quien supervisa y asesora a todos los escolares Schuler en Maine East, dijo que su experiencia con un montón de muchachos ha sido similar.

“No es que los estudiantes digan ‘Nunca pensé que yo podría ir a una universidad tan buena como Vanderbilt’”, dijo Vance. “Es que dicen ‘yo no sabía que Vanderbilt existía. ¿Qué es Vanderbilt?’”

“Y ni siquiera es para ellos algo como, “nunca pensé que yo podía alcanzar algo tan alto, y ahora lo estoy logrando’.  Es sobre un proceso de aprendizaje sobre cuáles son estas escuelas que comienza de cero.  ¿Por qué quiero ir allí?‘”

El estudio de diciembre de 2012 para el Brookings Institution y el National Bureau of Economic Research también concluyó en que muchos estudiantes excelentes de bajos recursos económicos “no están geográficamente concentrados lo suficiente para recibir, con facilidad y a bajo costo, la información que los estudiantes reciben generalmente sobre sus oportunidades universitarias: visitas de parte del personal de admisión a las escuelas secundarias, visitas de los estudiantes a los campus universitarios, programas de acceso universitario después de clases”.

Para decirlo de otra forma, las universidades esencialmente “miran debajo del poste del alumbrado” para buscar estos estudiantes de bajos recursos en el “lugar donde la universidad está, en lugar de buscarlos donde ellos están.”

Y puesto que muchas de las más selectivas universidades privadas tienden a concentrarse en unas pocas selectas áreas urbanas, muchas escuelas en los suburbios tales como Maine East tienden a ser descuidadas, aunque no sea intencionalmente.

Por tal motivo la experiencia de verano universitaria, un programa de dos a cinco semanas que permite a los escolares Schuler vivir y tomar clases en un campus universitario durante el verano después de su segundo año en la escuela secundaria, es tan beneficioso, de acuerdo a Jenise Holloway, la asesora sobre educación universitaria en Maine East.

”Esto es también de donde viene el contacto con todas estas otras escuelas”, dijo Holloway, quien comienza a trabajar con los estudiantes en el proceso de admisión a la universidad al comienzo de su primer año en la escuela secundaria. Porque muchos de estos programas tienen estudiantes que ya están en proyecto para muchas de estas escuelas.

“Por lo tanto cuando ellos hablan sobre el Carletons y el Pomonas y las universidades de moda, es cuando se comienza a detectar su interés un poquito más. Y luego regresan y comienzan a decir, “pues esto es lo que mi amigo dijo de que ellos están solicitando o que sus hermana fue o que su hermano fue”:  Y de esa forma se está sembrando esa semilla y ayudándoles lentamente a que estén al tanto de algunas de estas escuelas”

Para escuchar los componentes auditivos de este artículo y ver las fotos de nuestro programa en Maine East, vea el artículo original en  Medill Reports Chicago.