El proceso de elección

Por Eddy Ciobanu 12/08/2011

Este verano fui invitado a asistir a un programa de verano de cinco semanas en Williams College, donde entraré en el otoño. Solamente 18 estudiantes fueron seleccionados con base en un sorteo. Yo había sido informado que no había sido escogido en la selección inicial, pero que si alguien declinaba, habría otro sorteo para llenar el lugar. Yo fui escogido la segunda vez y supe que tenía que ir. Sin embargo, las fechas del programa coincidían con los Boys Junior Volleyball National Championships en julio. Cada práctica y torneo fueron orientadas a la preparación de los campeonatos nacionales. Me encontré en un punto de bifurcación: o escogía ir al programa de verano en Williams o escogía ir a los campeonatos nacionales.

Busqué consejos de amigos y mi familia, pero al final era yo quien tenía que tomar la decisión. Midiendo los pros y contras de cada una de las posibilidades, llegué al veredicto final.  El programa de verano no significaba ningún costo para mí, y aun me daba dinero para compensar lo que podría haber ganado en un trabajo en el verano. El programa estaba diseñado para estudiantes de grupos minoritarios y de niveles socio-económicos sub-representados. Sabía que podía conocer otros estudiantes y profesores durante mi tiempo allí. Mientras la mayoría de los estudiantes de primer año estarían luchando para su próxima clase, yo podía relajarme al saber exactamente donde estaba ubicado cada edificio.  Meditaba por un lado y por el otro para determinar qué camino era el más beneficioso para mi futuro.  Mientras me habría encantado ir a los campeonatos, eran sólo cinco días a diferencia de las cinco semanas en Williams. No había garantía de que nosotros jugaríamos bien en el campeonato, pero se me garantizaba uno de los dieciocho lugares en Williams. Viendo que mis padres no sabían sobre el proceso de ir a la universidad y sobre la vida universitaria, tenía que descubrirlo por mi mismo. Esta era la oportunidad perfecta para averiguar cómo era el sistema universitario.

Tomamos cuatro clases, como lo haríamos durante el semestre. Yo estaba particularmente interesado en la clase de matemáticas, donde pasábamos más tiempo aprendiendo cómo razonar que en la solución real de los conjuntos de problemas. Nuestro desafío era encontrar soluciones a los problemas más pequeños, paso por paso, hasta llegar a la respuesta final. Cuando estamos enfrentados a una situación difícil, podemos rendirnos o pensar en ella. Esta clase nos enseñó aresolver problemas, en clases y en la vida – la aplicación de este principio no tiene límite. También fuimos por una caminata a las impresionantes montañas de Berkshire. Esta fue una de mis experiencias favoritas durante mi tiempo allí. Escogí Williams por el ambiente académico; sin embargo, pasaré la mayoría de mi tiempo afuera del aula. El ambiente físico conduce al senderismo, excursionismo, kayak, y mucho más. Sé que cuando haya pasado mucho tiempo con mi cabeza en los libros, podré salir y disfrutar la naturaleza circundante.

Si tienes la oportunidad de ver una universidad en la que estás interesado, ve y mírala. Tú puedes leer todos los datos y clasificaciones, pero no es lo mismo que estar realmente en el campus. Conocer gente y profesores revela más que un folleto informativo. Las visitas a la universidad son cruciales para decidir donde quieres asistir.  Una vez que pones un pié en el campus, adquieres una idea de la atmósfera. Te puedes imaginar allí por los siguientes cuatro años de tu vida. Es una decisión grande, y conocer lo más posible sobre la universidad lo hará todo más fácil. Los programas desplegables son aun más beneficiosos. Tú vives realmente en el campo, conoces otros estudiantes y te sientas en clases.  Es lo más cercano a la universidad que puedes estar. Yo te recomendaría fuertemente visitar universidades que te interesan. Schuler nos expuso a varias universidades, sobre muchas de las cuales nunca había oído nada. Se abierto(a) cuando visites estas universidades. Te pueden terminar gustando y puedes terminar solicitando allí.

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